Desde la Belle Epoque, Biarritz es una de las ciudades balneario más famosas de Francia. La playa de los reyes, reina de las playas, lleva bien su nombre y sigue siendo hoy en día una visita obligada.
Reservar un billete de tren
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Salada, estimulante y dinámica, esta es una de las ciudades balneario más míticas de Francia. ¡Dirígete a Biarritz en tren para descubrir esta joya del suroeste!
La playa de los reyes
Hoy en día reino de surfistas y de los amantes de la talasoterapia, Biarritz ha conservado una atmósfera clásica y llena de encanto que recuerda a su rico pasado.
De hecho, su sobrenombre «playa de los reyes, reina de las playas», le queda como un guante, ya que debe su prestigio a los tiempos de los emperadores, cuando Napoleón y su esposa contribuyeron a transformar este pequeño pueblo en una ciudad balneario de primer orden.
Arquitectura Belle époque
¡Recomendado para los amantes de la arquitectura balnearia! Escápate para descubrir las famosas villas biarrotas, en ocasiones discretas, que se ubican junto al Faro, la Atalaya, Port-Vieux o la playa de la Côte des Basques. Las famosísimas villas Mirassol, Cyrano o Etchepherdia te invitan a admirar sus torres y miradores. Es un retorno a una época en la que la ciudad experimentaba un boom, en la plenitud de los locos años 20.
Lo que no te puedes perder de la zona costera
Cuando pensamos en Biarritz nos viene a la mente la imagen de su encantadora costa, que se extiende desde el faro hasta la roca de la Virgen, pasando por la Grande Plage. ¡Normal, es una visita imprescindible!
Y, por supuesto, aquí encontrarás el Casino Barrière, que no ha perdido ni un ápice del encanto de la Belle Époque. No dudes en disfrutar de un paseo frente al mar, a ser posible durante la puesta de sol, para ver la estación balnearia iluminada.
Las playas de Biarritz
Biarritz también es sinónimo de océano y playas. Y si quieres playas, no te decepcionará, ya que hay para todos los gustos. Mientras que la playa de Miramar es más bien tranquila y está frecuentada por bañistas habituales, la Grande Plage es un rincón de obligada visita, aunque a menudo está abarrotada de gente.
Para los surfistas, aconsejo la playa de la Côte des Basques o la de Marbella. Para las familias, la mejor playa es Port-Vieux, resguardada del viento y de las olas.
El Museo del Mar
Construido en estilo art nouveau, cercano a la ciudad, el Museo del Mar Aquarium está ubicado en Port Vieux. Anémonas, morenas, peces payaso, corales multicolores... La visita, que resulta muy lúdica y entretenida, gira en torno a más de 5000 peces y organismos vivos.
Y, por supuesto, no te pierdas los tiburones martillo, únicos en Francia, que conviven con otros tiburones y especies submarinas en un enorme acuario.