Con el mar a dos pasos del centro de la ciudad, Barcelona es un destino cultural y festivo con muchos sitios para visitar, como la famosa Sagrada Familia. ¡Descubre nuestra selección de lugares de obligada visita durante una estancia de tres días!
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Día 1: El Barrio Gótico, el corazón histórico de Barcelona
El Barrio Gótico
Barri Gòtic —literalmente, «el barrio gótico»— es una maraña de calles y edificios que datan de la Edad Media en el corazón de Barcelona. Comienza tu paseo en la plaza Sant Jaume, donde se encuentra el ayuntamiento y, luego, admira la catedral, una obra maestra gótica terminada en el siglo XV.
El Museo de Historia
Si tienes curiosidad, acércate al Museo de Historia, en la plaza del Rei, para ver vestigios de la Barcelona antigua, con una cripta arqueológica. Luego descubrirás la historia de la ciudad desde la época romana hasta nuestros días.
Día 1: El Mercado de la Boquería
Después de perderte un rato por las callejuelas del Barri Gòtic, pásate por el mercado de La Boqueria, a dos minutos caminando hacia el este (al otro lado de la Rambla). Se trata de un enorme mercado cubierto que hipnotiza con sus colores.
Aquí encontrarás un montón de deliciosos platos para disfrutar sobre la marcha, como las tapas. Además, las frutas y verduras dan color al mercado. Incluso si no quieres comprar nada, vale la pena sumergirse en el ambiente del mercado.
Día 1: El Parque de la Ciudadela
El Parque de la Ciudadela, el más grande de Barcelona, muy frecuentado por los propios habitantes, está a 15 minutos a pie del Barrio Gótico y es un verdadero oasis en mitad de la ciudad, con 17 hectáreas de jardines y estanques.
Este parque, construido en 1888 con motivo de la Exposición Universal en colaboración con Gaudí, impresiona por su cascada compuesta por un conjunto monumental y el Castillo de los Tres Dragones, que alberga el Museo de Zoología. También alberga el Parque Zoológico de Barcelona, que incluye una granja que llamará la atención de los jóvenes.
Paséate sin prisa por el parque y admira su cascada y sus esculturas. Y si necesitas tranquilidad absoluta, súbete a un barco para navegar tranquilamente por la dársena principal.
Día 1: La Barceloneta, sus bares y restaurantes
¿Y para terminar el día? Rumbo a la Barceloneta. Este antiguo barrio de pescadores, uno de los más populares y emblemáticos de la capital catalana, se ha transformado en un templo de la fiesta desde los Juegos Olímpicos de 1992.
Disfruta de sus numerosos bares y restaurantes junto al mar, como el Bar Electricitat, un bar de tapas con mucho renombre y muy acogedor al estilo catalán.
Aquí también encontramos la playa más grande de la ciudad, la animada Barceloneta, desde donde un teleférico te lleva al mirador de Miramar para disfrutar de unas vistas preciosas del puerto.
Día 2: La colina de Montjuïc
Montjuïc
Al sur de la ciudad, justo encima del puerto, está el Montjuïc, una colina que todavía alberga el anillo olímpico de 1992. Podrás contemplar la ciudad con unas vistas excepcionales. Y si no te ves con fuerza para subir andando, ¡coge el teleférico!
El Jardín de Aclimatación
Además de unas vistas espectaculares, aquí descubrirás exuberantes jardines como el Jardín de Aclimatación. Los amantes del arte podrán deleitarse con la Fundación Miró. Consta de más de 200 pinturas, esculturas y 6200 bocetos del genio catalán.
Día 2: El Palacio Güell
Después de hacer un pícnic en la colina de Montjuïc, adéntrate de nuevo en el centro de la ciudad para llegar al Palacio Güell. Es un magnífico hotel declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y diseñado por el famoso arquitecto catalán Gaudí.
Está ricamente decorado y ha sido minuciosamente restaurado. ¡Una visita obligada: no encontrarás un edificio como este en ningún otro lugar! Además, descubrirás el toque artístico de Gaudí, con sus magníficos mosaicos y formas.
Día 2: El Palacio de la Música Catalana
Para finalizar el día, dirígete al Palacio de la Música Catalana, un inmenso edificio art déco, también declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Por supuesto, se puede visitar. Aunque, para vivir la experiencia completa, lo mejor es asistir a un concierto allí.
Hay eventos casi todas las noches ¡y para todos los gustos!: ópera, flamenco, música clásica, jazz... La acústica de la gran sala es excepcional.
Día 3: El Parque Güell
¡Dedica el último día de tu visita a Gaudí! No se puede negar que el arquitecto ha dejado su huella por toda la ciudad. En el Parque Güell, construido entre 1900 y 1914, una infinidad de coloridos mosaicos desfilan entre las plantas.
Está situado en el noroeste de Barcelona, en el distrito de Gràcia. Se concibió como una ciudad jardín, y cuenta con cuatro casas integradas en el paisaje. El Parque Guëll, de más de 17 hectáreas, respirarás aire puro y descubrirás un estilo arquitectónico excepcional.
Día 3: La Sagrada Familia
Vuelve a bajar por el carrer de Sardenia para llegar en 20 minutos a la famosa Sagrada Familia. La construcción de esta basílica diseñada por Gaudí se inició en 1882. ¡Pero sigue sin terminar!
No obstante, es el monumento más admirado del arquitecto ¡y de Barcelona! Además de su cumbre panorámica, no te pierdas la cripta ni la fachada del Nacimiento.
Día 3: La Casa Milà (Peredra)
Luego, continúa por el carrer de Provença durante 20 minutos para llegar a la Casa Milà. Esta mansión privada fue uno de los últimos proyectos de Gaudí. En un principio, su arquitectura monumental y su fachada de piedra en bruto no terminaron de convencer a barceloneses.
Sin embargo, más de un siglo después de su construcción, es uno de los edificios más conocidos de la ciudad. ¡En verano incluso se organizan conciertos de jazz en la azotea!
Día 3: La Casa Batlló
Termina tu estancia de tres días rodeado de esplendor, en la Casa Batlló. Se trata de una mansión privada que resume por sí sola el genio de Gaudí: formas onduladas, colores brillantes, atención al detalle... Estás ante una de las obras maestras más bellas de la arquitectura moderna.
Es imprescindible visitar el edificio para descubrir su vertiginoso patio interior, decorado con loza azul.
¿Cómo llegar a Barcelona en tren?
Desde la gare de Lyon de París, con TGV INOUI para España, salen 2 trenes directos al día en dirección a Barcelona (de octubre a marzo) y 3 trenes al día de abril a septiembre (el trayecto más corto dura 6 horas y 45 minutos).
Barcelona está a solo 3 horas y 10 minutos en TGV desde Montpellier, 3 horas y 41 minutos desde Nimes y 2 horas y 36 minutos desde Agde. Además, es posible llegar a Barcelona desde Valence, Béziers, Perpignan, Sète y Narbonne.
La ventaja: salida y llegada al centro de la ciudad, para ahorrar tiempo y aprovechar al máximo la estancia.