Entre sus magnificas costas y su singular patrimonio, la región de Bretaña siempre deja huella en los visitantes. Ven a descubrir, cámara en mano, 6 de sus paisajes más emblemáticos.
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Bretaña se suele asociar con las costas azotadas por el viento, bosques misteriosos, playas de agua turquesa... en definitiva, con la belleza de sus paisajes. Es por esta razón que se considera una de las regiones más bonitas de Francia. A continuación, 6 lugares que no te puedes perder en Bretaña.
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Los 6 paisajes de postal más emblemáticos de Bretaña
El cabo Fréhel
Pese a lo que su nombre indica, el cabo Fréhel no se sitúa en la comuna de Fréhel, sino en Plévon, en las costas de Armor, en la frontera oeste de la costa Esmeralda, separando la bahía de Saint-Brieuc y Saint-Malo.
Pero ¿en qué consiste el cabo Fréhel? Son unos acantilados de esquisto y arenisca rosa de 70 metros que forman una punta que se adentra hacia el canal de la Mancha. Los acantilados del cabo Fréhel son, sin duda, uno de los lugares más bonitos de la Bretaña francesa. Además de ofrecer una espléndida panorámica del mar y las costas bretonas, están cubiertos de una landa reluciente en verano y son frecuentados por numerosas aves marinas.
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El cabo Fréhel cuenta con las etiquetas «Natura 2000» y «Grand Site de France» (Grandes lugares de Francia), y es un destino privilegiado para los amantes de la naturaleza en busca de maravillas... y de aire fresco.
Cómo llegar:
Súbete en un tren a Lamballe y luego alquila un coche con AVIS® o Budget®.
La ciudad medieval de Dinan
No muy lejos del cabo Fréhel, adentrándose en tierra, se encuentra la ciudad medieval de Dinan. Esta localidad está encaramada en una colina y domina el valle de Rance, en un entorno idílico entre la tierra y el mar.
Dinan es una ciudad con el típico encanto bretón perfectamente conservada, que cuenta con 3 kilómetros de muralla, un castillo medieval rodeado de flores y pequeñas calles adoquinadas y bordeadas de impresionantes casas de entramado de madera. Descubre todos los monumentos de Dinan cargados de historia mientras paseas por sus estrellas calles, como la torre del reloj, que domina el casco antiguo, la imponente basílica de Saint-Sauveur, o el puerto que se esconde en la parte baja.
Continúa tu paseo a lo largo del río, pasarás a través de bonitos pueblecitos en un marco de naturaleza y tranquilidad.
Cómo llegar:
Solo tienes que tomar un tren a Dinan.
Bénodet
¿Tienes ganas de campo o de playa? No hace falta que decidas, puedes tener los dos. Solo tienes que ir a 15 kilómetros al sur de Quimper, al corazón de la «Riviera bretona», en Bénodet. Bénodet no es solo la estación balnearia más grande de Finisterre, sino también una ciudad encantadora y humana por la que pasear en cualquier época del año.
Bénodet tiene para satisfacer a (casi) todo el mundo con sus playas de arena blanca y agua turquesa, y los senderos que recorren la orilla del río Odet y los alrededores de la comuna. La estación, que tiene 5 estrellas, dispone de dos puertos, dos faros y un curioso edificio con forma de paquebote coronado con «Le Minaret». Hay multitud de lugares para visitar y donde disfrutar la paz y tranquilidad que reina en Bénodet.
Cómo llegar:
Súbete en un tren a Brest y luego alquila un coche con AVIS® o Budget®.
Los menhires de Carnac
En Carnac está el grupo de alineamientos megalíticos más grande del mundo, compuesto de 3000 pierdas alineadas en cientos de filas y repartidas en una superficie de varias decenas de metros cuadrados. En este extraordinario lugar, situado en Moribhan, hay menhires de todos los tamaños; fueron erigidos por nuestros ancestros del neolítico y han perdurado durante el tiempo hasta nuestra época, no sin sufrir algunos daños, pero manteniendo un estado de conservación excepcional. Hoy en día, forman parte de los lugares protegidos con la etiqueta de «Monumento histórico».
Además de estos alineamientos, la región de Carnac cuenta con un gran número de monumentos prehistóricos, como túmulos, dólmenes y muchos otros sitios con un fuerte simbolismo y que han marcado un importante punto de inflexión en la historia de la humanidad: el sedentarismo. Lo bueno es que, además, la gran mayoría de ellos se pueden visitar libremente.
Cómo llegar:
Solo tienes que tomar un tren a Carnac.
La costa de granito rosa en Ploumanac’h
Muchas de las curiosas rocas esculpidas por la erosión del mar se encuentran en los alrededores de Perros-Guirec, más concretamente en el pueblo de Ploumanac’h, en la costa de granito rosa.
Este lugar tiene una belleza sobrecogedora difícil de describir con palabras. Para verlo por uno mismo solo hay que seguir los senderos a lo largo de la costa, especialmente el camino de Douaniers. Si sigues este itinerario, llegarás hasta este singular tesoro natural constituido por kilómetros de piedras rosas esculpidas y erosionadas por el viento y el mar, cubiertas en algunas partes por landas de colores y en otras con calas de arena dorada. Todo el entorno tiene una atmósfera surrealista que parece salida de un cuento.
La costa de granito rosa es perfecta para dar un paseo o, para los más deportistas, hacer una ruta de senderismo y descubrir el litoral bretón en todo su esplendor.
Cómo llegar:
Súbete en un tren a Lanion y luego alquila un coche con AVIS® o Budget®.
El bosque de Brocéliande
El bosque de Brocéliande ha dado mucho de qué hablar por los mitos y misterios ligados a él. El bosque de Brocéliande es un bosque mítico que inventó el poeta Chrétien de Troyes en «El Caballero del Leon» en la Edad Media, cuyo verdadero nombre es bosque de Paimpont, y es un lugar tan bonito como legendario. Los árboles retorcidos del Valle sin Retorno, las piedras de la fuente de Barenton y las de la tumba de Merlín, o las cascadas y arroyos que atraviesan el bosque son algunos de los elementos que dotan de magia a este bosque.
Otra de las ventajas de este bosque es que también cuenta con elementos que encantarán a los más pequeños, como las maravillosas historias que lo rodean, los espléndidos paisajes, misterios y olores... en resumen, ¡Brocéliande sabe como sorprender tanto a grandes como pequeños!
Cómo llegar:
Súbete en un tren a Rennes y luego alquila un coche con AVIS® o Budget®.