Para vivir una escapada de enamorados en Europa, te presentamos cinco ciudades fuera de lo común. Empezaremos por Bélgica, Países Bajos, Italia, Alemania para acabar en Austria.
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Brujas, el encanto de los canales y del casco antiguo
Paseo hasta el lago del amor
Después descubrir el centro histórico de Brujas, lleno de encanto, los puentecitos de piedra sobre los canales, ver un cisne en el agua, las casas bajas de piedra antigua...rumbo al parque Minnewater para hacer la clásica foto en pareja.
También podéis visitar el lago del amor en barco, zarpando de uno de los embarcaderos del centro ciudad para un crucero de media hora.
Un momento de tranquilidad en la naturaleza
En Brujas no faltan los rincones verdes escondidos y tranquilos: entrad en el patio del beaterio, una especie de claustro de convento abierto con altos árboles.
El jardín botánico es ideal para un picnic en pleno centro ciudad, en el que las murallas de la ciudad forman un cinturón de vegetación.
Compartid un cucurucho de patatas fritas
¡Estáis en Bélgica! Hay un puesto de patatas fritas casi en cada rincón. Si os entra hambre entre tantos paseos románticos y agua fresca, es una parada obligatoria.
De postre, podéis degustar el chocolate, la otra especialidad gourmet de la ciudad.
La historia de Santa Úrsula, el famoso tríptico en la capilla restaurada
En el Sint-Janshospitaal, uno de los edificios hospitalarios más antiguos que se conservan en Europa, se encuentra uno de los trípticos primitivos flamencos más conocidos: La Caza de Santa Úrsula. Esta pintura de Hans Memling cuenta la historia de Santa Úrsula, representada como una novia con una flecha en la mano: casada con un hombre a cambio de su conversión, partió con su marido en peregrinación a Roma, pero la pareja fue asesinada con flechas a su regreso.
Seguid una historia de amor en el Historium de Brujas
En la Grand'place, el Historium es un museo interactivo sobre la historia de la ciudad. Allí, seguiréis al asistente del gran pintor Van Eyck por una reconstrucción del Brujas medieval, mientras busca un periquito y se enamora de una hermosa joven...
Delft, un paseo romántico en un decorado al estilo Vermeer
Recorrer los canales
Recorren la ciudad, como el bucólico Oude Delft (Viejo Canal), enmarcado por elegantes viviendas. Un paseo que también se puede hacer en barco. En invierno, los canales congelados se transforman en una gigantesca pista de patinaje.
Tras los pasos de Vermeer
Podéis descubrir la vida y la obra de la «Esfinge de Delft» en el Vermeer Centrum. Para ver los lugares que inspiraron al artista, id al 40-42 de Vlamingstraat, para descubrir en qué se ha convertido el paisaje urbano de «La Callejuela».
Incluso se puede volver a los orígenes de la fascinante «Vista de Delft», «el cuadro más hermoso del mundo» según Marcel Proust.
Para ello, hay que dirigirse al Café Huszár, en la calle Hooikade 13: fue a orillas de este mismo canal donde vino el artista hace más de 350 años para ambientar su cuadro.
Maravillarse ante la belleza del «Azul de Delft» en la Royal Delft
Descubrid la última fábrica de cerámica azul que sigue en activo desde el siglo XVII. Allí se organizan talleres de pintura en lo que aprenderéis a pintar en vuestro propio azulejo azul de Delft o en vuestro propio plato. Un bonito recuerdo para llevarse a casa.
También podéis subir a lo más alto de la Nieuwe Kerk, la «nueva iglesia». A 85 metros de altura, podréis disfrutar de una vista panorámica de la ciudad.
Para seguir con el romanticismo, visitad el Het Blauwe Hart, una escultura contemporánea que representa un enorme corazón azul que late y respira.
Verona,tras los pasos de Romeo y Julieta
Revivir la pasión de Romeo y Julieta en la Verona de Shakespeare
Situada a unos cien kilómetros de Venecia, Verona es un destino con un encanto atemporal que, bajo la pluma del dramaturgo británico William Shakespeare, se ha convertido en la ciudad de los eternos enamorados.
Verona fue el escenario elegido por el escritor inglés para ambientar su mítica tragedia de Romeo y Julieta, publicada en 1595.
Para descubrir de verdad el escenario de la historia de amor más famosa, la peregrinación tras los pasos de Romeo y Julieta empieza obligatoriamente por la famosa Casa di Giulietta, en via Capello.
Se dice que en esta antigua casa gótica que data de los siglos XII-XIII es donde vivió la legendaria heroína. Fue transformada en museo en 1906.
Un paseo para descubrir la Verona histórica
Después de Roma y Pompeya, Verona es la ciudad con más yacimientos antiguos. Todos estos monumentos la han hecho merecedora de su inscripción en el patrimonio de la UNESCO.
Entre los lugares imprescindibles se encuentra la arena romana, con el anfiteatro romano más grande y mejor conservado de Italia.
Perderse en el laberinto del jardín Giusti
El jardín Giusti es un lugar que encantará a los enamorados. Para encontrarlo, hay que ir al Palazzo Giusti: detrás de su imponente fachada se esconde esta pequeña joya bien conservada.
Creada entre los siglos XV y XVI, esta obra maestra de vegetación del Renacimiento italiano estuvo frecuentada en el pasado por numerosos artistas y escritores, como Mozart y Goethe.
Vistas de la ciudad desde la torre de los Lamberti
Con sus 84 m de altura, este edificio de origen medieval, reconocible por su campanario octogonal de ladrillo y mármol blanco, domina el centro histórico de Verona. Desde aquí arriba, las vistas son excepcionales.
Un paseo encantado por la Basílica de San Zenón
Verona alberga casi cuarenta iglesias y, entre ellas, una obra maestra de la arquitectura romana: la Basílica de San Zenón.
Construida en el siglo V, atrae las miradas con su fachada revestida de mármol rosa y su inmenso rosetón.
En el interior descubrimos con emoción una magnífica obra italiana del Renacimiento: «La Virgen en Majestad», de Andrea Mantegna. Según la leyenda, Romeo y Julieta se casaron en su cripta.
Colonia, a orillas del Rin
Actividades románticas en Colonia
Colonia, en Alemania, es conocida por su catedral declarada patrimonio mundial de la UNESCO, y por su agua (de Colonia), pero es también una encantadora ciudad a orillas del Rin, ideal para un fin de semana romántico.
El puente Hohenzollern es un puente sólido, de estilo industrial, que cruza el Rin. Las parejas cuelgan un candado como signo de su amor y de su paso por Colonia, antes de tirar la llave al río. Después de colgar vuestro candado, tomad el barco en Colonia para admirar el centro histórico de la ciudad, desde el puente Hohenzollern, pasando por la Catedral de Colonia, el renovado barrio del puerto viejo hasta el antiguo barrio de pescadores de Rodenkirchen.
Compartir un trozo de chocolate y coger altura
El Museo del Chocolate de Colonia (Lindt & Sprüngli), abarca todos los aspectos de este alimento, supuestamente afrodisíaco, desde la planta hasta la tableta.
Para sobrevolar la ciudad, el Rin, el Rheinpark y el jardín botánico, coged el teleférico. Disfrutaréis de unas vistas panorámicas antes de perderos por la naturaleza en el parque Rheinpark o en el jardín botánico.
En el Parque de las Esculturas, os esperan 40 000 m2 de vegetación y de tranquilidad, entre esculturas contemporáneas, entre ellas, una de Anisch Kapoor, El parque fue creado en 1997 por una pareja de coleccionistas, Michael y Eleonore Stoffel. La entrada es gratuita.
Viena, la magia imperial de la capital austriaca
Deleitarse ante el Beso de Gustav Klimt en el Museo del Belvedere
Este icono del art nouveau vienés no podía haber encontrado un marco más hermoso que el barroco Castillo del Belvedere, antigua residencia imperial.
Para profundizar en la obra del maestro, el Belvedere alberga la mayor colección de Gustav Klimt del mundo.
Tras los pasos de Sissi
La emperatriz Elisabeth, más conocida como Sissi, es una auténtica heroína romántica. Para comenzar la peregrinación, dirigíos al palacio imperial de la Hofburg, residencia de los Habsburgo durante más de seis siglos.
Este palacio de 2600 habitaciones de estilo rococó es uno de los más grandes del mundo. La visita continúa en el Museo de Sissi, que acoge una emocionante colección de objetos personales que pertenecieron a la emperatriz: vestidos, sombrillas, abanicos...
Para terminar, dirigíos al Castillo de Schönbrunn, una joya de la arquitectura rococó, antigua residencia estival de los Habsburgo.
Escuchar música clásica
Por la ciudad austriaca han pasado los más grandes compositores: Mozart, Schubert, Haydn, Gustav Mahler, Ludwig van Beethoven…
Para asistir a un concierto, id a la Ópera Nacional de Viena (Wiener Staatsoper), una de las más prestigiosas del mundo. Otro lugar legendario: el Musikverein, famoso por su excepcional acústica.
Vivir la magia de un baile vienés
Quién no recuerda la famosa escena de la película Sissi Emperatriz en la que Romy Schneider abre el baile con el emperador Francisco José al son de El vals del Emperador de Johan Strauss hijo.
Si vosotros también queréis vivir la vida de la princesa durante una velada, Viena es el lugar ideal. Se organizan más de 450 bailes en cada temporada. El más famoso es el de la Ópera, que se celebra en el Staatsoper de Viena y que congrega a toda la alta sociedad.