¡Por toda la ciudad de Lyon se oculta una sorpresa que descubrir! Te llevamos un fin de semana a Lyon, para que no te pierdas los 10 imprescindibles de la ciudad.
Reservar un billete de tren
Reservar un billete de tren
Reserva tu billete de tren a Lyon y prepárate para descubrir una ciudad donde el Ródano y el Saona se abrazan con siglos de historia.
En unas calles pasarás de murallas romanas a laboratorios culinarios, de pasajes medievales a la arquitectura futurista de la Confluence.
Si te preguntas qué ver en Lyon durante una escapada de fin de semana, encontrarás 10 propuestas a continuación.
10 cosas que no puedes perderte en Lyon:
- Pasearse por los callejones del Viejo Lyon
- Seguir los pasos de los romanos en Fourvière
- De compras por la Presqu’île
- Descubrir el Museo de las Confluencias
- Visitar el Museo de Bellas Artes de Lyon
- Comer en un bouchon
- Recorre los muelles del Ródano o del Saona
- Pasear por el Parque de la Tête d'Or
- Ver el Viejo Lyon
- Date un paseo por la Croix-Rousse
Pasearse por los callejones del Viejo Lyon
Esta ruta es una de las mejores actividades en Lyon.
Basta cruzar el Pont Bonaparte para entrar en el Viejo Lyon, un entramado de traboules (pasadizos cubiertos y secretos) que esconden patios renacentistas y fachadas ocres.
Camina sin rumbo fijo y déjate sorprender por las escaleras de caracol, torres y patios.
Seguir los pasos de los romanos en Fourvière
Sube en funicular hasta la colina de Fourvière, cuna de la antigua Lugdunum romana.
Allí, los restos del teatro y el odéon cobran vida cada verano con sus festivales.
Siéntate sobre la piedra milenaria, imagina el estruendo de las luchas de gladiadores y contempla el skyline contemporáneo en el horizonte.
Después, adéntrate en la basílica que preside la cima: un mirador imprescindible sin el cual visitar Lyon sería ignorar su corazón más auténtico.
De compras por la Presqu’île
La Presqu’île, entre el Saona y el Ródano, combina boutiques elegantes y almacenes históricos.
Empieza en la Rue de la République, donde encontrarás prendas de moda a precios asequibles, o gira hacia la Rue Édouard Herriot si buscas firmas de lujo.
Haz una pausa en la Place des Terreaux para disfrutar de un café frente al ayuntamiento.
Este paseo es una de las mejores cosas que puedes hacer en Lyon.
Descubrir el nuevo Museo de las Confluencias
En la punta sur de la península, el Museo de las Confluencias parece una nave espacial de cristal y acero.
Presenta diversas exposiciones, tanto permanentes como temporales, que abarcan desde los orígenes del universo hasta la vida en la Tierra, las sociedades humanas y las visiones del más allá.
Te sugerimos invertir un par de horas para entender la mezcla cultural que define a Lyon.
Si compraste tu billete de tren a Lyon movido por la curiosidad científica, este museo hará que el viaje valga la pena.
Visitar el Museo de Bellas Artes de Lyon
El Museo de Bellas Artes de Lyon, apodado el "pequeño Louvre", ocupa un antiguo convento en la misma plaza que la famosa fuente Bartholdi (Place des Terreaux).
Situado en un antiguo convento benedictino del siglo XVII, este museo alberga la segunda colección de arte más grande de Francia, solo por detrás del Louvre.
En sus 70 salas y 7.000 m² descubrirás tesoros que van desde el antiguo Egipto hasta el arte moderno: Rembrandt, Picasso, Rubens o Delacroix te esperan junto a valiosas antigüedades y piezas de numismática.
Comer en un bouchon
Un bouchon es un restaurante típico de Lyon donde disfrutarás de la cocina tradicional lyonnaise en un ambiente acogedor e íntimo.
Con mesas de madera y manteles a cuadros rojos, sirven platos caseros y contundentes, basados en productos de cerdo y especialidades locales como quenelles.
Heredera de las tabernas de obreros de la seda, esta tradición cuenta desde 1997 con un sello oficial que certifica su autenticidad.
Recorre los muelles del Ródano o del Saona
Cuando el sol empieza a ceder, los lyonnais invaden los muelles para pedalear, patinar o descorchar una botella junto al río.
Puedes alquilar una bici Vélo’v y recorrer la orilla desde Guillotière hasta Confluence, deteniéndote en barcazas reconvertidas en acogedoras cafeterías.
Esta parte del itinerario te recordará por qué visitar Lyon es una experiencia tan entrañable.
Pasear por el Parque de la Tête d'Or
El Parque de la Tête d'Or es un extenso oasis urbano de 117 hectáreas que ofrece una gran variedad de atracciones, incluyendo un zoológico, un jardín botánico con impresionantes invernaderos, un lago para actividades recreativas, y jardines de rosas.
Si viajas con niños o buscas un descanso tras recorrer un museo, aquí descubrirás qué ver en Lyon sin gastar un euro.
Llegar es fácil: en tranvía, o pedaleando en bicicleta.
Ver el Viejo Lyon, un escenario renacentista
El Viejo Lyon es uno de los barrios históricos mejor conservados de Europa, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Aquí podrás pasear por calles empedradas y patios interiores, admirando una fusión de estilos medievales y renacentistas.
Este conjunto de 24 hectáreas a los pies de Fourvière es, tras Venecia, el mayor recinto renacentista europeo.
Date un paseo por la Croix-Rousse
Descubre la Croix-Rousse, forjada por los trabajadores de la seda (mejor conocidos como canuts).
Con su parte alta y baja, entre cafés bohemios y mercados tranquilos, sus edificios de techos altos y ventanales reflejan su pasado industrial.
Explora los traboules que unían los telares y recuerda las revueltas obreras del siglo XIX.
Actualmente, la Croix-Rousse alberga numerosos bares, restaurantes, talleres de artistas y mercados, manteniendo un espíritu bohemio y auténtico, con un fuerte sentido comunitario y cultural.