¿Te apetece una escapada para dos? Si aún te lo estás pensando, te presentamos cinco destinos originales y románticos para descubrir en Francia. De Nantes a Étretat, pasando por Cassis, Annecy o Lille...
Reservar un billete de tren
Reservar un billete de tren
Étretat, la normanda
La costa normanda con su cielo azul grisáceo es perfecta para una escapada romántica. Étretat es un entorno maravilloso, con la promesa de una buena bocanada de aire fresco, paseos al borde de los famosos acantilados de creta para descubrir un encantador pueblecito que se puede recorrer a pie.
A orillas del Canal de la Mancha
Después de respirar el rocío del mar durante el día durante un paseo a orillas del mar, podréis elegir entre un enorme abanico de buenos restaurantes para descubrir las especialidades normandas.
¿El lugar perfecto?
Lleva a tu media naranja a la Capilla de Notre-Dame-de-la-Garde. Desde aquí disfrutaréis de las mejores vistas del pico que se hizo famoso gracias al mayor ladrón de todos los tiempos.
¿Cómo se puede llegar a Étretat en tren?
Coged el tren hasta la estación de Bréauté-Beuzeville y, desde la estación, el bus de la línea 504 que os dejará en el pueblecito de Étretat.
Cassis, la soleada
Si buscáis buen tiempo y sol, poned rumbo al sur y sus paisajes mediterráneos. Cassis, una pequeña estación balnearia cerca de Marsella, es un destino ideal.
Las calas
Paseos por las famosas calas, restaurantes de marisco y aperitivos en el puerto para disfrutar de la puesta de sol. Cassis, destino romántico predilecto y vitamina D garantizada.
¿El lugar perfecto?
Puedes decirle «Te quiero» en el puerto, pero el impacto será mucho mayor si lo haces mientras os paseáis por las calas de Port Pin y de En Vau. Acordaos de llevar buen calzado para caminar y, sobre todo, una cestita para el picnic.
Nantes, la dinámica
¡Rumbo al oeste, hasta Nantes! Nantes, ciudad dinámica y cultural, es una excelente elección para descubrir en pareja.
Las visitas imprescindibles de Nantes
Os esperan las fascinantes Máquinas de la Isla, el Castillo de los Duques de Bretañas, los románticos jardines botánicos... Y no os podéis perder el «Lieu Unique», la antigua fábrica de galletas LU reconvertida en espacio cultural. Echad un vistazo al magnífico Pasaje Pommeraye, una galería comercial art déco, y pasead por los muelles.
¿El lugar perfecto?
Coged la lanzadera fluvial hasta el bonito pueblo pesquero de Trentemoult, para declararos vuestro apasionado amor mientras navegáis por el Loira.
Annecy, la impresionante
Annecy es el destino romántico por excelencia. Por algo se la conoce como la «Venecia de los Alpes». El casco antiguo, surcado por canales, es el lugar ideal para que los enamorados paseen cogidos de la mano. El centro del casco antiguo es peatonal.
A orillas del lago de Annecy
Podréis disfrutar tranquilamente de los muelles floridos, admirar los coloridos edificios y maravillaros con las espectaculares vistas del lago y las vertiginosas montañas que lo rodean. Senderismo, lago, aire puro... Annecy es puro oxígeno a un precio asequible. Perfecto para darle un soplo de aire fresco a vuestra pareja.
¿El lugar perfecto?
Claramente, la ciudad de Annecy se basta y se sobra para impresionar a tu alma gemela. Además, podréis decirle a tu media naranja cuánto la amas en los canales o a orillas del lago. Pero lo más de esta visita es alquilar un patinete acuático a orillas de la inmensa extensión de agua.
Lille, la sorprendente
Desde la Grande Place hasta la Vieja Bolsa, pasando por el campanario, os encantará el Lille histórico y sus barrios. Con un acogedor ambiente muy propio, la ciudad ofrece una escapada romántica con un toque muy cool. La mayor parte de la ciudad se puede visitar a pie.
Dirección gourmet: Aux Merveilleux de Fred
El lugar para los paladares golosos: Aux Merveilleux de Fred, para deleitaros con un dulce típico a base de merengue, nata montada con chocolate y recubierta de virutas de chocolate negro.
La piscina de Roubaix
Si os gustan los lugares insólitos, no podéis perderos la Piscina de Roubaix, muy cerca de Lille. Se trata de una antigua piscina reconvertida en espacio cultural con estilo art nouveau, con obras de Rodin o de Camille Claudel.
¿El lugar perfecto?
Si sois golosos, el domingo no os podéis perder el mercado de Wazemmes para degustar una tarta en Maroilles, al son del acordeón. Es el mercado más grande del norte de Europa, así que es visita obligada.